Y no puedo seguir engañándome a mi misma, y ya no puedo mentirte, ya no puedo hacer como que no pasa nada, y te metes en mi cabeza, y yo no sé donde meterme, y me pongo celosa, y sonrío como una idiota, y me brillan los ojos y me quiero morir.
Y sigo intentando engañarme, por todo eso de que, cuanto mas alto llegas, más dura es la caída.
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